No se si cortarme las venas o dejármelas largas, recitaban los ratones. Creo que esa imagen, del tipo/a frente al suicidio, opaca a todas las otras imágenes de un tipo indeciso que es un poco consumido por la existencia. Una persona que se cree dura y le da todo lo mismo, votar a Menem o De la Rua, pagar una puta o llamar a la prima. Es bastante ocurrente ese Rock de la vena.
Lo que les pasa la mayoría de las personas, es que ante un cambio brusco, entramos en incertidumbre. Tratamos de calcular los costos, cuando podemos elegir, o aceptamos las pérdidas si la situación es inevitable.
Pero también cambiar es crecer. Es aceptar que la vida sigue, y que uno tiene que mantener y pelear por los ideales, ahora desde otro lugar. Tampoco entregar, ojo. Pero te toca ver que cosas no son renunciables.
Ahora, el tipo de la canción, me parece que está ensalsado en su incertidumbre. O sea, me parece que el tipo no eligió ni cambió nada. A lo sumo se le hizo de noche y se cascó. Igual es gracioso el Rock de la vena.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario